Risotto con calabaza y Grana Padano Riserva
La estrella de la receta es la calabaza, un alimento sano y equilibrado, rico en betacarotenos. El risotto de calabaza es un primer plato sencillo, con una presentación llamativa que lo convierte en el centro ideal de la mesa del almuerzo dominical.
Dificultad
Fácil
Dosis
4 personas
Tiempo de preparación
Variedades
Arroz
Intolerancias
Sin gluten
Festividades
Halloween
Tipología
Verdura
Maduración
Grana Padano Riserva
Francesca D'Orazio
Ingredientes
320 g de arroz Carnaroli o Arborio
350 g de calabaza
2 cucharadas de chalota finamente picada
1,3 L de caldo de verduras
70 ml de vino blanco seco
70 g de Grana Padano Riserva rallado
Aceite de oliva virgen extra aromatizado
50 g de mantequilla 
Sal

Para servir el plato
1 calabaza grande, de unos 2,5 kg
Grana Padano cortado en virutas 
Elaboración
Calentar el horno a 200°C
Poner la chalota en una sartén pequeña con dos cucharadas de aceite de oliva aromatizado. Cocinar a fuego medio durante unos 15 minutos.  
Cortar la calabaza en trozos. Calentar una cucharada de aceite de oliva aromatizado en una sartén pequeña, añadir la calabaza y un vaso de agua o caldo de verduras. Tapar y cocinar hasta que la calabaza esté blanda. Sazonar con sal y mezclar.
Mientras la cebolla y la calabaza se cocinan, preparar la fuente de servir: lavar y secar la calabaza entera. Colocar en una bandeja de horno forrada con papel pergamino y meter en el horno caliente durante 10 minutos. Esto ablandará la cáscara y facilitará el corte: trincharla, cortando la parte superior. Vaciar la calabaza, retirando las semillas. Sazonar con un poco de sal y añadir un chorrito de aceite de oliva. Frotar el exterior de la calabaza con aceite, incluida la tapa, y cubrir con papel de aluminio. 
Volver a meter la calabaza con su tapa en el horno. Después de 10 minutos, retirar la tapa y deja que la calabaza se cocine durante otros 15 minutos.
Calentar el caldo de verduras y mantenerlo a fuego muy lento para que se mantenga bien caliente.
En una cacerola, calentar la chalota ligeramente frita, añadir el arroz, remover, tostar y añadir un poco de vino blanco.
Añadir el caldo de verduras, poco a poco, removiendo el arroz. A continuación, añadir la calabaza mezclada antes de que el arroz esté completamente cocido. 
Cremar el risotto con la mantequilla y el Grana Padano Riserva rallado. Tapar la cacerola y dejar reposar durante 2-3 minutos antes de servir.
Servir el risotto en la calabaza ahuecada, decorando con virutas de Grana Padano.