Caseificio Giovanni Invernizzi Srl

Matrícula: BG507
Via Mazzini, 40
24040 - Pontirolo Nuovo (Bérgamo-BG)
tel 0363 880145 – fax 0363 322093
 info@casificioinvernizzi.it
www.caseificioinvernizzi.it
Caseificio Giovanni Invernizzi Srl
Todo comienza con la Sra. Teresa, que en los años 30 abre un establecimiento en Pontirolo Nuovo, donde recolecta la leche de los productores y hace stracchino y formaggelle. Su destino se entrelaza con el de Giovanni Invernizzi y de su unión nacen 4 hijos: Mario, Luigi, Giuseppe y Arturo. Hoy estamos con el Sr. Giuseppe: un hombre de 87 años lleno de vida que recuerda los tiempos pasados con emoción. Comenzaba a trabajar al amanecer, pero por la noche no renunciaba a ir a bailar y con la fuerza obtenida del trabajo "¡a las chicas las hacía volar!”

Nos cuenta que la recogida de la leche no era algo fácil: “había poca y era necesario ir y recogerla a las pocas granjas que la producían usando bidones de hierro muy pesados y carretas tiradas por caballos. Por carreteras que dejaban mucho que desear: sin asfalto, sin iluminación”.

Una vez en casa, los bidones de leche se vaciaban siempre a mano con la ayuda de cubos.

E incluso el suero que quedaba de la elaboración había que quitarlo de las calderas con los cubos... y Giuseppe nos repite en su dialecto de Bérgamo: “che tribulade!!” (qué montón de duro trabajo).

Por tanto, con la poca leche recogida, la Sra. Teresa hacía stracchino y mozzarella que trataba de vender en su tienda y a otros minoristas, pero estos, con tal de bajar el precio, se quejaban de la calidad y esto a Giuseppe no le gustaba nada.

Así que un día cogió unos cuantos quesos, una balanza y salió con su motocicleta. ¡¡En el mercado logró vender todos sus productos al público ganando mucho más!!

Desde aquel día, la familia Invernizzi comenzó a vender directamente en los mercados.

Los primeros puestos había que montarlos completamente en cada mercado, pieza por pieza, con inicio del trabajo previsto para las 5 de la mañana y hasta las 2 de la tarde no se volvía a casa.

“Cuántas aventuras, cuánto frío y cuánta niebla: de octubre a enero no se veía nada. Pero con algún traguito de grappa nos caldeábamos las jornadas”.

Fue un gran éxito de inmediato, Giuseppe nos cuenta con orgullo que ¡cuando llegaba al mercado ya había cola de clientes esperándolo!

Precisamente el éxito con las ventas dio la idea a la familia de comenzar la producción del Grana Padano.

Gracias a la introducción del Pliego de condiciones de producción cambió la alimentación de las vacas y por consiguiente la leche, mejorando considerablemente en calidad. Obviamente, las queserías tenían que adaptarse y aprender a trabajar bien esta leche para la producción del queso, pero afortunadamente el recién constituido ‘Consorzio Tutela Grana Padano’ les ayudaba a seguir por el camino correcto. ¡Para tener siempre un producto excelente!

Giuseppe se siente muy feliz de que sus hijos Franco, Marco, Raffaella, Giusi y Paolo trabajen en la empresa familiar, así como el nieto Livio que es el quesero. El último reclutado, Ivan, de 17 años, está estudiando en la escuela agroalimentaria de Caravaggio y su parte de prácticas la hace en su empresa.

Paolo afirma: “Hemos crecido todos con la empresa de familia, no podemos no sentirla nuestra, le hemos dedicado la vida”.

Giuseppe es un verdadero fenómeno que nos ha transmitido una energía increíble, nos gustaría quedarnos para escucharle durante días. Gracias a él y a su gran familia por formar parte de la historia del Grana Padano.
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